lunes, 22 de septiembre de 2014

Música Del Barroco

MUSICA DEL BARROCO
Estilo musical europeo, relacionado con la época cultural homónima, que abarca desde el nacimiento de la ópera en torno al 1600 hasta la muerte de Johann Sebastian Bach, en 1750.
Está antecedido por la música del Renacimiento y seguido por el Clasicismo.
Caracterizada por la tonalidad y el uso del bajo continuo, el barroco fue la época en la que se crearon formas musicales como la sonata, el concierto y la ópera.
En el siglo XVII el término barroco se usó de modo peyorativo para describir las características del estilo musical del siglo anterior, que se consideraba “extraño, tosco, áspero y anticuado”.
Características Generales
-          Polarización de la textura hacia las voces extremas (agudo y grave), se abrevia la escritura de las intermedias en lo que se denomina como bajo continuo (lectura bipolar acompañada).
-          Presencia obligatoria del bajo continuo interpretado por instrumentos graves (violoncelo, fagot…) más un instrumento armónico que improvisaba los acordes (clave, laúd, arpa..).
-          El ritmo del propio bajo establece un compás claro y sencillo (bien binario o terciario).
-          El desarrollo de la armonía tonal.
-          El desarrollo de un lenguaje instrumental propio, diferenciado del vocal, con adaptación de la escritura musical a cada tipo de instrumento (escritura idiomática).
-          El gusto por los contrastes sonoros, materializado por la policoralidad y el estilo concertante.
-          El amplio espacio dejado a la improvisación.

El barroco surgió en plena lucha entre la Reforma Luterana y la Contrarreforma católica, y su música fue utilizada con fines propagandísticos.
La transmisión de emociones se organizaba a través de la teoría de los afectos y la retórica, que transfiere conceptos de la oratoria tradicional a la composición del discurso musical. En los géneros vocales la música queda supeditada a la poesía, pues su propósito es el refuerzo en la transmisión del sentido y los sentimientos ligados a la palabra. El espectáculo de mayor éxito, y que mejor resume el gusto y la estética de la época es la ópera.

LA DIVERSIFICACIÓN DE LOS ESTILOS           
En la época barroca se rompió la unidad del estilo musical de la Europa renacentista. Una primera diferencia se daba entre el “stile antico” (stylus gravis), que consiste en la permanencia de la vieja polifonía renacentista, contra el “stile moderno” (stylus luxurians), ya plenamente barroco y generalizado en la música teatral y de cámara. Así, Monteverdi escribió su Messa da Capella como ejemplo del stile antico, y Bach denominaba música concertada a sus cantatas de iglesia por contraposición a motetes o corales más sencillos.
Dos estilos nacionales completamente diferenciados dominaron la música del Barroco medio y tardío:
1.       El estilo francés: con la corte de Luis XIV en Versalles como centro de irradiación y Lully como referente, es un estilo fuertemente conservador basado en formas de danza : piezas breves (unidas a la suite) de forma fija bipartita, estructuradas en frases cerradas y simétricas, con armonías muy restringidas y una compleja ornamentación.
2.       El estilo Italiano: gracias a la constante innovación estilística generada en las ciudades italianas (Venecia, Nápoles, Roma y sobre todo Bolonia), las invenciones de la música italiana fueron imitadas en todos los centros musicales europeos, incluidos los franceses, hasta el punto de que el estilo italiano se impuso en el siglo XVIII en todo el continente. El estilo italiano, ejemplificado en Vivaldi, se caracterizaba por una tonalidad fuertemente marcada mediante escalas, cadencias y progresiones, la melodía al servicio de la armonía, las frecuentes modulaciones, el rápido ritmo armónico, sus formas abiertas (de frases asimétricas) y el uso libre de la improvisación.
El resto de naciones imitaba uno u otro estilo, en Alemania por ejemplo, los compositores se adaptaban alternativamente a uno u otro, aplicando al tiempo la fuerte tradición polifónica local; Telemann por ejemplo escribió cientos de oberturas y conciertos, mientras Bach ejemplificó sus versiones de uno u otro estilo en su primera publicación.
PERIODOS
El Barroco temprano (1580- 1630)
Desde la últimas décadas del siglo XVI se inició la disolución del antiguo estilo polifónico renacentista, caracterizado por una textura polifónica imitativa homogénea. Dos fueron las novedades principales:
-          La policoralidad: típica de la música religiosa de la escuela veneciana (Giovanni Gabrieli), consiste en la alternativa entre diversos grupos vocales o instrumentales situados en diversas ubicaciones (Cori Spezzati, típicos de la Basílica de San Marcos). Una evolución natural de la policoralidad fue el estilo concertante, en el que se contrastan instrumentos contra voces (como en los concerti ecclesiastici), o solistas contra el conjunto general.
-          La monodia acompañada, en la que una sola voz aguda concentra todo el interés musical. La Camerata Fiorentina fue decisiva en la difusión de la melodía acompañada, cuyo objetivo, poner a la música como sierva de la palabra finalmente cristalizó en la ópera. Sus nuevos géneros musicales recitativos, espressivo y representativo utilizaban además nuevas libertades en disonancias y modulaciones.
En ese contexto culturístico aparece la figura del cremonés Claudio Monteverdi, maestro del stile antico (aplicado al polifónico género madrigal) y del stile moderno (la monodia acompañada), daría forma a esa recién creada ópera. En paralelo a ella se desarrolló el oratorio religioso, gracias a la influencia de Felipe Neri.
El Barroco Medio (1630-1680)
El éxito internacional de la música italiana, y de la ópera en particular, hizo que se expandiese por toda Europa junto con los recursos de la monodia y del estilo concertante. Mientras tanto, en Italia, autores como Cesti, Francesco Cavalli y Luigi Rossi suavizaban la dureza del estilo monódico original para desarrollar la ópera “Belcantista”, en la que se separaban ya claramente recitativos y arias.
La ópera francesa comenzó su despegue en la corte de Luis XIV, en el mismo tiempo y lugar en el que la familia Hotterne desarrollaba los nuevos elementos instrumentísticos de madera barrocos (el oboe, fagot, flautas travesera y de pico…) y en que se fijaba la suite instrumental francesa.
En el norte de Italia (Módena, Venecia y, sobretodo, la escuela boloñesa) la música instrumental sienta las bases de la tonalidad y de las formas del Barroco Tardío. Autores como Legrenzi, Cazzati o Alessandro Stradella convierten la vieja “canzona” en la nueva sonata en trío, de acusado carácter virtuoso y contrapuntístico.
El Barroco Tardío
Una vez más es Italia el país que marcó las tendencias innovadoras, entre cuyos rasgos destaco:
-          La plena adopción de las fórmulas tonales, a partir de la escuela Boloñesa (Torelli) y más tarde Corelli: cadencias frecuentes y muy claras como marco formal, progresiones con movimiento de quintas…
-          La extensión del estilo de concierto, aplicado a la ópera y a la música instrumental: pasajes en unísono, contrastes entre tutti y solo, uso de ritornelos.
La enorme influencia de Corelli llevó el estilo italiano a toda Europa.
En Francia desplazó incluso a la fortísima tradición musical local originada en Lully.
Los compositores barrocos cuya música está actualmente más difundida pertenecen a la generación nacida en torno a 1685: Antonio Vivaldi en Italia, Georg Fiedrich Händel en Inglaterra Bach y Telemann en Alemania,  Jean Philippe Rameau en Francia y Domenico Scarlatti en España.
La Transición al Clasicismo (1730-1750)
A finales del Barroco hay varias tendencias estéticas: el estilo galante francés desde 1730, el desarrollo en Italia de la ópera buffa, la sonata y la sinfonía, y el estilo sentimental (Empfindsamerstil) alemán; Carl Philipp Emanuel Bach, hijo de Johan Sebastian, es considerado el padre de la sonata clásica.

Géneros
La emancipación entre la música vocal de la instrumental conduce a una clara separación entre los géneros vocales e instrumentales.
Los géneros vocales eran ya divididos en la época entre teatrales y religiosos, entre los primeros se encuentra la gran creación del Barroco musical, la ópera, mientras al religioso se adscriben formas nuevas como el oratorio y la cantata, junto con antiguas como el motete y la misa.
La música vocal
A principios del siglo XVI surge el tipo de cantante sometido de niño a una castración para conservar su voz aguda llamado “castrati”.
-          La ópera:
Las corrientes humanistas, en particular la Camerata Fiorentina, buscaban ya a finales del XVI una puesta al día del teatro de la Antigua Grecia, basándose en formas musicales recientes, como el “drama litúrgico”, el “drama pastoral”, las “comedias madrigalescas” con figuras de la “commedia dell’arte” y los “intermezzi” teatrales. Los sucesivos experimentos en los que la música vocal se combinaba con danzas y escenas teatrales hablados forjaron  finalmente un espectáculo musicalmente continuado, en que estas escenas narradas eran sustituidas por recitativos: había nacido la ópera. Entre las primeras conservadas se encuentra “Dafne” de Jacopo Peri, cuyo tema fue tomado de las Metamorfosis de Ovidio, y Eurídice, también de Jacopo Peri, de la cual solo se conservan algunos fragmentos. Pero fue Monteverdi con “Orfeo” quien consolidó la forma.
La evolución posterior y su fusión con otras formas músico-teatrales acabó convirtiendo a la ópera barroca en una representación íntegramente musicada en la que se suceden números de cuatro tipos:
-          Recitativos: en  los que los cantantes hacen avanzar los diálogos de la obra dramática en un canto silábico apenas acompañado por el bajo continuo.
-          Arias: verdadero núcleo musical de la ópera. Son números solisticos líricos y muy elaborados, a menudo virtuosos, al servicio del lucimiento del cantante y del puro deleite musical. Hacia el final del periodo se impuso la forma A-B-A , llamada “aria de capo”
-          Números instrumentales ejecutados por la orquesta desde el foso, como la sinfonía inicial y, sobretodo, las danzas bailadas en escena.
-          Coros, generalmente a cuatro voces, a imitación de los coros del teatro griego.

Con la notable excepción de Francia, el italiano siguió siendo el idioma de los libretos, y la temática casi siempre mitológica, era la llamada ópera seria.
Paralelamente aparecieron géneros músico-teatrales más populares, en lengua vernácula, con personajes contemporáneos (a menudo de clase baja), tramas a veces humorísticas y pasajes hablados en lugar de recitativos. Estos espectáculos se introducían bien a modo intermedio entre los actos de la ópera seria o bien como obras independientes; recibieron diversos nombres en cada país: Singspiel en Alemania, Zarzuela en España, Ópera Buffa e intermezzi en Italia, Ópera-Comique en Francia, etc…
-          El oratorio:
Musicalmente casi idéntico a la ópera, aunque con más énfasis en los coros, solía tener una temática religiosa y no era escenificado. A diferencia de la ópera, casi siempre en Italiano,  los oratorios se escribían en lengua vernácula. El más famoso ejemplo es “el Mesías de Händel.
Un caso particular de oratorio, de origen protestante, la Pasión, La Pasión según San Mateo de Bach siendo un ilustre ejemplo.
-          La Cantata:
La asunción de la monodia, el recitativo y el estilo concertante por la música de la Iglesia dio lugar a una forma musical, la Cantata, escritas en lengua vernácula.
Se escribieron también cantatas profanas, una especie de mini-óperas de cámara habitualmente formadas por la secuencia “Recitativo-Aria-Recitativo-Aria”. Con frecuencia tienen un carácter vanguardista por estar dirigidas a un selecto público. Aunque Alessandro Scarlatti fue el autor más prolífico del género, son más conocidas las de Händel y Bach.
-          El Motete:
Es una forma musical ya marginal en el Barroco, la denominación se reserva para ciertas composiciones religiosas corales escritas a varias voces iguales frecuentemente en un  estilo obsoleto.

La Música Instrumental
El Barroco conoció la transformación de los instrumentos renacentistas hacia modelos dinámicamente más flexibles y vio aparecer la orquesta en el sentido moderno del término.
Nacida durante el siglo XVI en ambientes populares, la familia del violín alcanzó su grado máximo de perfección constructiva en el XVII, gracias a la labor de familias de artesanos como los Stradivari (los mejores, cuatro  en el Palacio Real de Madrid) y los Amati. Paralelamente a ella sobrevivió la viola da Gamba, extinguidas hacia el final del periodo.
La Música instrumental tuvo un auge sin precedentes en los siglos XVII y XVIII.
-          Formas Solísticas: preludios, tocatas, fantasías y fugas
Son piezas para un instrumento solista (generalmente de teclado ) de carácter improvisatorio; como tales, suelen ser rapsódicas y ornamentadas, pero de forma poco definida.
-          La Sonata:
La palabra sonata designa en el Barroco una composición para ser “Sonada”, para uno o dos instrumentos (sonata a solo o sonata in trío) más el habitual bajo continuo. La combinación habitual incluía violín, flauta travesera u oboe para las voces superiores, más violoncelo y un instrumento de acordes (órgano, arpa, clave…) para el continuo. Su textura muestra la polarización de voces típica del Barroco. Derivada de la Canzona, la sonata solía dividirse en tres o cuatro movimientos de carácter y tiempo contrastantes, como la típica secuencia Largo-Allegro-Adagio-Allegro.
Las sonatas destinadas a la Iglesia (Sonate da Chiesa) solían consistir en movimientos de forma libre, que incluían algún fugado entre los rápido; las destinadas a las salas civiles (sonate da Camera) incluían movimientos de danza bipartitos a modo de suite.

-          El Concerto Grosso:
Fue solo a finales del XVII cuando se consolidó el concepto de orquesta, como conjunto de instrumentos en el que varios de cuerda interpretan la misma línea melódica al unísono, de forma que una música escrita a tres o cuatro voces (partitura de tres o cuatro pentagramas) podía ser interpretada por un conjunto de hasta veinte músicos.
Nació así la posibilidad de alternar pasajes para la masa orquestal completa (tutti o concertó grosso) con otro para los solitas del conjunto (concertino, habitualmente formado por dos violines y un violoncelo).  A las obras así escritas se les llamó concerti Grossi.

-          La Suite:
Sucesión de movimientos o piezas de danza que se interpretan seguidas. Su secuencia mínima clásica incluía:
§  Allmande: danza alemana de compás cuaternario y tiempo moderado
§  Couvante: generalmente más rápido que el anterior, de compás terciario.
§  Zarabanda: danza lenta de compás ternario que acentúa su segundo pulso, de origen español
§  Giga: danza rápida en diversos compases de subdivisión ternaria, de origen irlandés.
A los que se le podía añadir una obertura además de la Giga como:
§  Munué: de compás ternario parecido al del vals. La suite suele contener dos minués emparejados.
§  Rondó: pequeña pieza basada en la repetición de un tema, con intrusines.

De carácter aristocrático, la suite derivó en los “Ballets de Cour” de la corte de Versalles y acabó infiltrándose en la música instrumental europea.

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