MÚSICA DEL CLASICISMO
Desarrollado entre el 1750 y 1820, coincide con la época
cultural y artística hoy denominada Neoclasicismo. Sus grandes centros de
difusión fueron Berlín, París, Mannheim
y, sobretodo Viena.
Se caracteriza por la claridad de las texturas, la simetría
de las frases, la consolidación de la tonalidad plena y el establecimiento de
las formas musicales clásicas (sinfonía, sonata, cuarteto…).
Mientras que las demás artes redescubrían y copiaban en esta
época los antiguos modelos grecorromanos, los muy escasos restos musicales
conocidos de la música de la Antigüedad eran insuficientes para basarse en
ellos, por lo que el clásico es un estilo nuevo.
Por esta misma razón, la denominación “música clásica” nunca
se usó para la música grecorromana, prácticamente desconocida, y comenzó a ser
utilizada por los románticos para nombrar a la música de la época que les
precedió, luego, por extensión, el nombre fue usado para toda la música culta
occidental anterior al siglo XX.
Características
El siglo XVIII fue el siglo de la ilustración, y su estética
se trasladó al estilo musical: gusto por lo natural, lo equilibrado y lo claro;
rechazo del artificio y el exceso de sofisticación de la música barroca; en la
ópera, verosimilitud y cercanía al espectador de los argumentos, e integración
del drama y de la música.
Además el público de la música culta se extendió de la vieja
aristocracia a la pujante burguesía, lo que impulsó a los compositores a
acercar su estilo al popular.
La difusión de la música aumentó y se internacionalizó, y
con ella la fama de los compositores, de modo que el estilo se unificó en toda Europa.
Sus características son:
-
Uso de la textura de melodía acompañada,
consiste en el predominio de la voz más aguda, que centra el interés en su
melodía, mientras el resto de instrumentos la acompañan, sólo en ocasiones se
usa la homofonía o la polifonía imitativa. El acompañamiento es ya escrito
explícitamente (desuso del bajo continuo).
-
Melodías más cantables y simétricas.
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Armonías muy claras y funcionales.
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Compás muy claro y armonioso.
-
Se amplía la orquesta y se deja menos espacio
para la interpretación del ejecutor.
-
Se escribe mucha más música en modo mayor
(alegre) que en modo menor.
-
Uso de formas estandarizadas.
PERIODOS
A mediados del siglo XVIII
convivieron diversas corrientes musicales. El rococó o “estilo Galante”
ejemplificado por Johann Christian Bach (hijo de Johann Sebastian) se
caracterizó por el paso de estructuras complejas a melodías claras con
acompañamientos sencillos, una fusión de la claridad formal de la música
francesa con las innovaciones armónicas y estructurales del estilo italiano,
como las del sinfonista milanés Giovanni Battista Sammartini. En Alemania
surgió el Empfindsamer stil o estilo sentimental, que buscaba la expresión
directa y natural de sentimientos, y que practicaron Wilhelm Friedmann Bach y
Carl Philipp Emmanuel Bach, hijos también de Johann Sebastian.
Una de las figuras decisivas en
la fijación de la forma sonata fue el compositor italiano afincado en España
Domenico Scarlatti. El estilo de sus obras era innovador ya que utilizaba
estructuras claras, y melodías con acompañamientos cada vez más comprensibles
para el oyente. Otro compositor influyente fue Christoph Willibald Gluck,
reformador operístico que pretendió volver a una fusión de música y texto,
restándole importancia a la improvisación de ornamentos del “bel canto” y
atendiendo más a la modulación como forma de articular las escenas dramáticas.
En el campo sinfónico fue
fundamental la aportación de la escuela de Manheim, cuya orquesta de corte
estuvo en la vanguardia de la técnica orquestal. A esta escuela pertenecieron
Johann Stamitz, Franz Xavier Richter y Carl Stamitz.
1750 a 1775
Para la década de 1750 las formas
estructurales como el concierto y la sinfonía (esta originalmente mera obertura
de las óperas) habían ganado la suficiente fuerza como para ser interpretadas
independientemente de la música vocal, y tenían gran aceptación en las cortes.
El compositor del momento era
Franz Joseph Haydn. Además de escribir sinfonías de estructura clásica,
escribió sonatas para pianoforte. Fue considerado el creador del cuarteto de
cuerda, pues sus obras para esta formación fijaron la forma.
Hacia 1770 surgió un estilo
llamado “Sturm und Drang”, inspirado en una especie de proto-romanticismo, que
en música produjo obras sinfónicas de ambiente trágico y apasionado, casi todas
en modo menor, como algunas sinfonías de Haydn y Carl Philipp Emmanuel Bach.
1775 a 1790
El centro de gravedad de la
música europea se situó en Viena, donde un joven compositor comienza a
revolucionar la ópera y el concierto, Wolfgang Amadeus Mozart. Aunque se basó
en los aportes de Haydn, Mozart prefería melodías más cantables, al estilo
italiano. Además en sus obras se aprecian más cromatismos y otras
modificaciones armónicas. En cuanto a la instrumentación, utiliza más variedad
de instrumentos, en ricas combinaciones tímbricas.
En la década de 1780 Muzio
Clementi adquiere prestigio con sus sonatas y estudios para piano. Este
compositor incentivó la extensión de la tesitura del instrumento.
Beethoven y el Paso al
Romanticismo
Una nueva generación de
compositores formada por Johann Nepomuk Hummer, Luigi Cherubini y Ludwig van
Beethoven comenzó a cobrar importancia. Se complicaron acompañamientos para
crear texturas más ricas, la armonía se volvió más flexible y elaborada. El piano
ocupó un lugar central. Beethoven fue el que produjo los cambios más profundos
en el estilo y por ello es considerado el responsable de la transición hacia el
periodo más romántico.
Formas instrumentales
-
La sonata está escrita para un instrumento solitas
(generalmente el piano), o bien para un piano y un segundo instrumento (violín,
flauta).
-
La serenata, el divertimento y la casación
suelen estar escritas para un conjunto de tamaño medio.
-
El concierto está escrito para un instrumento
solista y orquesta.
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